Inteligencia artificial en publicidad: marcas fijan límites ante el rechazo del 57 % de los jóvenes

Aunque la inteligencia artificial en publicidad permite crear campañas un 30 % más rápido, empresas de comercio electrónico están frenando su uso en contenidos de cara al cliente. El riesgo de perder la confianza del consumidor está obligando a trazar una línea clara entre la eficiencia y la autenticidad.
Crear campañas publicitarias con herramientas tecnológicas ahorra miles de dólares y acelera la producción. Sin embargo, cuando los consumidores detectan que una imagen no es real, el efecto puede ser devastador para las ventas.
Un reporte de Canva señala que el 97 % de los líderes de marketing ya utiliza estas herramientas en su trabajo diario. Pero la adopción masiva choca con una barrera generacional: según Gartner, el 57 % de los consumidores de la Generación Z y los milénicos considera que la IA ha empeorado la calidad del contenido.
La tensión entre eficiencia y confianza está obligando a las marcas a establecer reglas estrictas. Meredith Diehn, vicepresidenta de marketing de la marca de cuidado personal Goodwipes, explicó que aunque optimizan imágenes con tecnología, se niegan a utilizar actores generados artificialmente.
«Si tienes a una persona de IA hablándote de algo que es íntimo, ¿realmente confías en ella? Potencialmente no», advirtió Diehn sobre el riesgo de perder credibilidad en productos delicados.
El secreto para que la inteligencia artificial en publicidad funcione parece estar en la transparencia. Cuando la marca de bebidas Koia lanzó un video animado irreal para su llegada a Costco, logró 48.000 visualizaciones orgánicas, multiplicando por seis su alcance habitual.
Diane DiLorenzo, vicepresidenta de marketing de Koia, señaló que el éxito radicó en no intentar engañar a nadie. «En esas situaciones, todo el mundo sabe que es IA, y creo que esa es otra razón por la que el rendimiento es bueno. La gente interactúa con ello y no se siente engañada», afirmó.
El límite de la inteligencia artificial en publicidad para marcas premium
Para las empresas con productos de alto valor, el cálculo es diferente y prefieren no arriesgarse. Gozney, una marca de hornos para pizza que superó los 100 millones de dólares en ingresos, decidió mantener esta tecnología estrictamente en sus procesos internos y lejos de los ojos del consumidor.
«Cuando tienes un consumidor muy comprometido, que tiene una expectativa de ti, y eres una marca premium que se enorgullece de contar historias, la IA es un poco más un riesgo ahora mismo que una oportunidad», afirmó Jonathan Kantor, director de ingresos y marketing de Gozney.
A medida que el contenido artificial inunde las redes sociales, la autenticidad se convertirá en el mayor diferenciador del mercado. Las empresas que logren equilibrar la reducción de costos con campañas que mantengan una voz humana y genuina serán las que realmente conecten con el consumidor final.
Con información de Modern Retail.



