El 49% de los consumidores rechaza la inteligencia artificial: marcas imponen límites a sus anuncios

Aunque herramientas como Canva revelan que el 97% de los líderes de marketing ya usan inteligencia artificial, los errores evidentes están generando rechazo en el público. Marcas de e-commerce comenzaron a establecer reglas estrictas para aprovechar la tecnología sin destruir la confianza de sus clientes.
Una mujer en bicicleta con dos manubrios fue suficiente para que los consumidores destrozaran a la marca de exteriores REI en redes sociales. El error dejó en evidencia el mayor riesgo que enfrentan hoy las empresas: usar la tecnología de forma tan evidente que termine alejando a los compradores.
Un estudio reciente de Gartner encendió las alarmas en la industria publicitaria. El 49% de los consumidores cree que la inteligencia artificial ha empeorado la calidad del contenido, una cifra que escala al 57% entre la Generación Z y los millennials.
Sin embargo, ignorar la herramienta tampoco es una opción rentable. Empresas como Unilever reportan que su estudio de inteligencia artificial les permite desarrollar piezas creativas un 30% más rápido, logrando duplicar las tasas de clics en sus campañas.
La cadena hotelera Hilton, por ejemplo, logró un aumento del 13% en sus reservas y evitó el gasto de volver a fotografiar 700 propiedades al usar tecnología de imagen a video para actualizar sus anuncios de viaje.
Límites claros frente al consumidor
Ante esta tensión entre eficiencia y reputación, las marcas están trazando líneas rojas. Meredith Diehn, vicepresidenta de marketing de la marca de cuidado personal Goodwipes, explicó que optimizan fotos con esta tecnología para ahorrar miles de dólares, pero se niegan a usar actores generados por computadora.
«Estamos hablando de una actividad muy personal; estamos hablando de limpiarse el trasero. Y ahí hay un nivel de confianza. Si tienes a una persona de IA hablándote sobre algo que es íntimo, ¿realmente confías en ella? Potencialmente no», aseguró Diehn.
Para los productos de alto valor, la cautela es aún mayor. Jonathan Kantor, director de marketing de Gozney, una marca de hornos para pizza premium que superó los 100 millones de dólares en ingresos, confirmó que solo usan la herramienta en procesos de redacción internos.
«Cuando tienes un consumidor altamente comprometido, y tienen una expectativa de ti, y eres una marca premium que se enorgullece de contar historias, la IA es un poco más un riesgo en este momento que una oportunidad», advirtió Kantor.
El desafío para el comercio electrónico ya no es aprender a usar la inteligencia artificial, sino saber cuándo ocultarla. A medida que las herramientas se vuelvan más accesibles, el contenido humano y auténtico se convertirá en el verdadero diferenciador para retener la confianza y cerrar ventas.
Con información de Modern Retail.



