El 90 % de los vehículos de flotas empresariales en subastas digitales ya los compran personas naturales

Las plataformas de subastas están cambiando el destino de los carros que terminan su ciclo corporativo. En Antioquia, familias y emprendedores están adquiriendo estas unidades no solo para transporte, sino como activos para generar ingresos.
El mercado de vehículos usados está dejando de ser un terreno exclusivo para comerciantes especializados. Hoy, los carros que terminan su ciclo en empresas o contratos de renting están llegando directamente a las manos de familias, trabajadores independientes y emprendedores.
El cambio de dinámica es evidente en las plataformas de subastas digitales. Según datos de la multinacional brasileña Superbid, el 90 % de los vehículos comercializados por este canal son adquiridos por personas naturales, y no por compañías que compran grandes volúmenes.
Un activo productivo más que un medio de transporte
Detrás de esta tendencia hay un repunte en la venta de carros nuevos. Entre enero y junio de 2026, Colombia matriculó 157.620 vehículos cero kilómetros, un crecimiento del 50,1 % frente al año anterior, según cifras del Runt consolidadas por Andi y Fenalco.
Esta renovación de flotas empresariales inyecta al mercado secundario una gran cantidad de unidades que, tras procesos de peritaje, buscan un segundo aire. Y los compradores están viendo allí una oportunidad: más del 50 % de los usuarios encuestados por Superbid considera esta compra como una alternativa de negocio.
La demanda se está descentralizando. Antioquia ya concentra el 17,6 % de las compras en la plataforma, ubicándose solo por detrás de Bogotá (39 %). El inventario responde a esta necesidad comercial: el 44 % de la oferta son camionetas, SUV y pick-ups, mientras que otro 21 % corresponde a vehículos utilitarios y furgonetas.
«En regiones como Antioquia estamos viendo cómo el vehículo usado adquiere nuevas funciones dentro de la economía», explicó Helena Balcázar, gerente de Superbid Colombia.
«La renovación de flotas permite que unidades que ya cumplieron un ciclo empresarial encuentren nuevos propietarios, mientras los canales digitales facilitan que esa oferta llegue a compradores de diferentes lugares con mayor información y trazabilidad», agregó la ejecutiva.
El acceso anticipado a peritajes e historiales está reduciendo la incertidumbre tradicional de comprar un usado. Con la digitalización, el mercado rompe las barreras geográficas, permitiendo que un emprendedor adquiera un vehículo corporativo sin importar en qué región del país se encuentre físicamente la unidad.
Con información de El Colombiano.



