
La marca de ropa Desigual lanzó una campaña para su nueva colección que ha generado una ola de críticas en redes sociales. El video, que buscaba mostrar la “cara B” de Barcelona, fue interpretado como una burla a los problemas de los residentes, como el turismo masivo y los hurtos.
Las redes sociales han vuelto a encenderse, y esta vez la protagonista es la marca de ropa española Desigual. Un video promocional de su nueva línea en colaboración con Ottolinger ha provocado una avalancha de comentarios negativos en Instagram y TikTok.
En el spot, una modelo recorre las calles de Barcelona, describiendo irónicamente la ciudad en inglés: mucho tráfico, palomas, la advertencia de que “todo el mundo quiere tu bolso”, un buen café con hielo, y la idea de que es un lugar tranquilo donde a los locales les encanta compartir su cultura. La marca buscaba resaltar la “cara B de Barcelona, la que no se ve en las postales”, según el copy del post.
Sin embargo, la campaña ha sido recibida con más de 500 comentarios en Instagram y 200 en TikTok, la inmensa mayoría negativos. Los usuarios criticaron que una marca de Barcelona “convierta en estética los problemas reales de la gente local”. Incluso influencers como Melo Moreno expresaron su desacuerdo, afirmando que “estamos sufriendo de verdad y no hace ninguna gracia… esto es un patinazo grande”.
El conflicto principal radica en que la campaña utiliza los problemas cotidianos de los residentes de la capital catalana. En 2024, miles de barceloneses protestaron contra el turismo masivo que, según ellos, estaba “provocando la pérdida de identidad de la ciudad”. El colectivo Assemblea de Barris pel Decreixement Turístic (ABDT) llegó a rociar a turistas con pistolas de agua, un acto que fue cubierto por medios internacionales como Time, CNN y la BBC.
Además, la frase “todo el mundo quiere llevarse tu bolso” alude a los hurtos sin violencia frecuentes en la ciudad, especialmente a turistas distraídos. El ayuntamiento de Barcelona advierte que la mayoría de estos delitos ocurren de noche, particularmente en la Barceloneta.
Aunque Desigual probablemente buscaba generar una reacción, es claro que la respuesta obtenida no fue la esperada. La campaña ha puesto en evidencia la sensibilidad de los temas que afectan a los residentes de Barcelona, demostrando que el marketing irónico puede ser un arma de doble filo cuando toca fibras sociales delicadas.
Con información de Marketing4eCommerce.



