Mientras el consumo y el entretenimiento impulsan la economía nacional, la extracción de hidrocarburos no logra levantar cabeza. El sector está a punto de confirmar dos años y medio de caídas continuas arrastrado por una menor producción.
El próximo 18 de agosto de 2026, el DANE revelará la fotografía oficial de la economía nacional, pero las proyecciones ya marcan un contraste drástico. Mientras el PIB de Colombia en general crecería un 3,3 % durante el segundo trimestre, el sector de petróleo, gas y minería registraría un decrecimiento del 0,3 %, según proyecciones de Corficolombiana reportadas por Valora Analitik.
Este dato no es un tropiezo aislado. De confirmarse, el sector minero-energético completaría dos años y medio consecutivos con cifras a la baja, una racha negativa que arrastra desde el primer trimestre de 2024.
El oro brilla, pero no alcanza a salvar el barco
El interior de la industria vive realidades opuestas. Fabián Osorio, director de análisis sectorial de Corficolombiana, explicó que el subsector de petróleo y gas caería un 2,9 % por menores niveles de producción. En la otra orilla, los minerales metalíferos saltarían un 10,6 %, impulsados por la fiebre del oro y el carbón aportaría un leve crecimiento del 3,1 %.
Sin embargo, este brillo tiene una cara oculta. Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), advirtió que la tendencia al alza del oro se da en un contexto preocupante de creciente informalidad e ilegalidad durante la primera mitad del año.
Los nuevos motores de la economía
Si la extracción petrolera, la construcción (-2 %) y el agro (-0,8 %) están frenados, ¿qué está empujando el crecimiento del país? Según el análisis, los hogares colombianos y sus gastos son los protagonistas. Los sectores que más jalonan la economía hoy son el entretenimiento (8,1 %), la administración pública (7,2 %) y los servicios de electricidad, gas y agua (4,3 %).
Sobre este último punto, los expertos hacen una aclaración técnica clave: este 4,3 % positivo refleja la distribución de servicios públicos a los hogares (empresas como Enel o GasPaís), mientras que la extracción del gas en los pozos sigue en números rojos.
Para el ecosistema empresarial latinoamericano, esta radiografía confirma una transición que ya se siente en las calles: el motor económico de Colombia se está alejando de la extracción tradicional para apoyarse cada vez más en los servicios y el consumo interno. Una señal clara para saber dónde se están moviendo las oportunidades de negocio.
Con información de Valora Analitik.



