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Fraude digital en Colombia: 36,6% de los ciudadanos dice haber sido víctima y 21 millones no compran en línea por desconfianza

La Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) presentó el 29 de octubre de 2026 un informe sobre fraude digital que recopila cifras de varias fuentes y los aportes de actores del ecosistema, entre ellos Visa, Koin, Jumio, Lumu, Certena y Asobancaria.

Qué dicen las cifras

Según datos de Datacrédito Experian (2025) citados por la CCCE, el 97,7% de los colombianos considera que el fraude ocurre con alta frecuencia. El 36,6% afirma haber sido víctima en los últimos 12 meses y el 61,1% conoce a alguien que lo sufrió.

La desconfianza ya tiene efecto en las ventas. La encuesta ENTIC Colombia, citada en el informe, indica que 21 millones de colombianos no compran por internet, en buena parte por ese motivo. Además, el 60,7% manifiesta preocupación por la privacidad y el uso de sus datos.

Hay que leer estos datos con cuidado: son percepciones de encuestas, no pérdidas medidas. La fuente principal no trae una cifra oficial de pérdidas de los comercios colombianos.

Cuatro modalidades

El informe identifica tiendas y plataformas falsas; suplantación de identidad (hacerse pasar por otra persona) y apropiación de cuentas; ingeniería social, es decir, engaños por mensajes, llamadas o enlaces; y fraude en pagos y abuso de procesos de compra, como tarjetas, promociones, devoluciones y reclamaciones.

El Informe de Amenazas del primer semestre de 2026 de Gen reporta que en Colombia las estafas de tiendas online falsas crecieron 91%, las de soporte técnico 26% y el phishing (mensajes o sitios falsos para robar contraseñas y datos de pago) 16%.

El costo para el comercio

El informe señala que cada dólar perdido directamente por fraude cuesta US$5,16 al sumar investigación, reclamaciones y efectos operativos y reputacionales. A escala global, proyecta pérdidas de US$131.000 millones en 2030, frente a US$56.100 millones estimados para 2025. Esa cifra no es colombiana.

Para Colombia, Koin y Gmattos proyectan pérdidas por contracargos de US$48 millones en 2026. Un contracargo ocurre cuando un cliente impugna un pago ante su banco, que revierte la transacción y retira los fondos de la cuenta del comercio. Se trata de una estimación de una empresa antifraude con interés comercial en el tema.

Koin advierte además que los falsos positivos, es decir, compras legítimas rechazadas por sistemas demasiado rígidos, pueden costar más que el fraude. Según la compañía, el 40% de los clientes no vuelve a intentar comprar tras un rechazo erróneo.

¿Qué significa para una empresa de e-commerce?

El informe plantea analizar señales de riesgo a lo largo de toda la compra (dispositivo, comportamiento de la cuenta, patrones de entrega) en lugar de evaluar cada transacción por separado.

Samer Atassi, de Jumio, afirmó que la biometría funciona mejor si se valida junto con señales de contexto y comportamiento, porque un selfie puede coincidir con un documento falso o una identidad sintética. Germán Patiño, de Lumu Technologies, sostiene que no basta contar los ataques bloqueados: también hay que medir qué tan rápido se descubre un compromiso, cuánto tarda su investigación y qué tan eficiente es su contención.

La inteligencia artificial cumple un doble papel. Puede producir mensajes más convincentes y páginas falsas más sofisticadas, pero también ayuda a detectar patrones sospechosos. Su impacto, según el informe, depende de los controles con que se use.

Lo que sigue

La CCCE propone una respuesta coordinada entre comercios, entidades financieras, proveedores tecnológicos y autoridades: más supervisión, marcos regulatorios actualizados, intercambio de información sobre ataques y educación financiera y digital. El documento no fija fechas ni normas concretas.

Fuente: lhotanova/google-news-scraper

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