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Adoptar inteligencia artificial sin control expone a las empresas a fugas de datos invisibles

Flávio Moitinho, director de Liferay, advirtió que la adopción rápida de IA está generando riesgos reputacionales y brechas de seguridad. Para mitigarlo, la compañía habilitó la versión beta de Liferay AI Hub, una solución para controlar agentes autónomos respetando los permisos de cada organización.

Integrar herramientas de inteligencia artificial (IA) en el trabajo diario parece el paso lógico para cualquier empresa moderna. El problema estalla cuando este crecimiento se da de forma desordenada y los equipos empiezan a manejar información confidencial sin supervisión.

En Colombia, la adopción corporativa de estas tecnologías pasó del 34 % al 42 %, según un estudio elaborado por Strand Partners para AWS. Ante esta expansión, la gestión de permisos y la protección de datos se convirtieron en una urgencia estratégica para evitar brechas de seguridad.

Para responder a este desafío técnico, la compañía de software Liferay anunció la apertura de la versión beta pública de Liferay AI Hub. Se trata de una plataforma en la nube que permite crear y controlar agentes autónomos de IA sin necesidad de sustituir la infraestructura digital que ya tiene la empresa.

Flávio Moitinho, director general de Liferay, explicó que el verdadero reto no es usar la tecnología, sino administrarla de forma segura. «Una adopción rápida y sin control genera silos de información, riesgos reputacionales y fugas de datos invisibles», advirtió el directivo.

Según Moitinho, armar un marco de gobernanza desde cero puede tardar meses. Por eso, el objetivo de esta nueva herramienta es «garantizar que cada agente de IA se ciña estrictamente a los roles, derechos de acceso y políticas de cumplimiento ya establecidos en la empresa».

Evitar la dependencia de un solo proveedor

Para no quedar atados a una sola marca tecnológica, la solución de Liferay utiliza una arquitectura abierta compatible con los modelos de gigantes como Google, Anthropic y OpenAI. Además, la gestión del sistema se apoya en la certificación internacional ISO/IEC 42001, enfocada en el uso ético y responsable de la IA.

La plataforma también incluye herramientas de bajo código (low-code) para que los equipos técnicos puedan entrenar modelos propios utilizando bases de datos internas. Esto permite automatizar desde la atención al cliente hasta auditorías de cumplimiento normativo, conservando siempre puntos de validación supervisados por personas.

El paso de los proyectos piloto a la implementación real en el entorno productivo exigirá que las empresas prioricen la soberanía de su información. Con herramientas como esta, el sector corporativo tiene una nueva ruta para escalar la automatización sin sacrificar la confidencialidad de su negocio.

Con información de Impacto TIC.

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