Pop Mart duplicó sus tiendas en América, pero facturó 16.5% menos
Pop Mart, la empresa creadora del fenómeno Labubu, duplicó sus locales en el continente, pero sus ingresos regionales sufrieron una dura caída. El desplome de sus ventas en línea revela que la expansión física ya no basta para sostener la fiebre por los coleccionables fuera de China.
El fenómeno de los art toys o figuras coleccionables está chocando con la realidad fuera de su país de origen. En el primer semestre de 2026, Pop Mart pasó de 41 a 86 tiendas físicas en el continente americano, pero este agresivo plan de expansión no se tradujo en ganancias: sus ingresos regionales retrocedieron un 16,5%, estancándose en 281 millones de dólares, según reporta Merca2.0.
El panorama global de la compañía es de contrastes extremos. Aunque sus ingresos totales crecieron un 23,8% hasta alcanzar los 2.550 millones de dólares, este impulso provino casi exclusivamente de China, donde las ventas se dispararon un 47,3%. En América, el verdadero descalabro ocurrió en los canales digitales, con una estrepitosa caída del 45,6% en las ventas en línea.
Problemas logísticos y el peso de un solo éxito
Los números rojos en los mercados internacionales encendieron las alarmas de los inversionistas. De acuerdo con un análisis del banco Citi citado por Merca2.0, Pop Mart enfrenta serias presiones en su supply chain (cadena de suministro), manejo de inventarios y logística fuera de Asia. Por esto, la entidad financiera proyecta que los ingresos internacionales de la marca caerán un 8% este año.
A esto se suma el desafío de no depender de un solo personaje viral. “The Monsters”, la familia de personajes que incluye al famoso Labubu, generó 661 millones de dólares, pero su peso en los ingresos totales bajó del 34,7% al 26%. La buena noticia para la marca es que otras seis de sus propiedades intelectuales ya superan los 149 millones de dólares en ventas individuales, lo que demuestra que hay vida más allá de su figura estrella.
¿Qué significa esto para el e-commerce en Latinoamérica?
Para las marcas y comercios en nuestra región, el tropiezo de Pop Mart deja un aprendizaje invaluable: abrir puntos de venta físicos no garantiza el crecimiento si se descuida la experiencia digital y la logística. Mientras en China la marca sostiene sus ventas gracias a un programa de fidelidad con más de 82 millones de miembros y una tasa de recompra del 51,6%, en América apostaron por el ladrillo sin afianzar su comunidad en línea.
El reto actual en Latinoamérica pasa por usar las tiendas físicas no solo como puntos de transacción, sino como centros para impulsar membresías, lanzamientos exclusivos y tráfico hacia el e-commerce propio. Antes de inaugurar el próximo local, la prioridad debe ser retener al cliente que ya compró una vez.
Con información de Merca2.0.



