
Ante los bloqueos marítimos y conflictos geopolíticos, marcas de retail y comercio electrónico están prefiriendo pagar altos costos de flete aéreo antes que perder ventas por falta de stock. La decisión llega en un momento crítico, con el combustible de aviación disparado y sin proyecciones de que las tarifas bajen pronto.
El dilema actual para muchas marcas globales se reduce a una elección difícil: asumir tarifas de transporte aéreo exorbitantes o quedarse sin productos para vender. Con las cadenas de suministro marítimas atascadas por la congestión en puertos asiáticos y los conflictos en Medio Oriente, el avión se convirtió en el salvavidas de emergencia.
La decisión no es barata. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), los precios del combustible para aviones se mantienen casi un 46 % por encima de los niveles previos a la guerra en Irán. Este incremento impacta directamente en las tarifas que pagan las empresas para mover su mercancía.
Sin embargo, gigantes del retail están dispuestos a absorber el golpe. Capri, el conglomerado detrás de Michael Kors y Jimmy Choo, reportó una caída del 25 % en el inventario de Michael Kors frente al año anterior. La falta de productos a precio completo hizo que sus ingresos trimestrales cayeran un 7,1 %, obligando a la empresa a rebajar su proyección de ingresos totales a $3.400 millones.
«Estamos tomando medidas para acelerar las recepciones donde sea posible, incluyendo el uso selectivo de flete aéreo. Pero, en última instancia, estamos aterrizando más bajo de lo que anticipábamos, y eso está impactando las ventas», explicó Tyler Reddien, director de operaciones y finanzas de Capri, durante su última llamada de resultados.
El problema no es exclusivo de la moda de lujo. Figs, una reconocida marca de uniformes médicos, tuvo que recurrir a los envíos aéreos luego de que restricciones aduaneras en Estados Unidos bloquearan a uno de sus proveedores en Jordania. Sarah Oughtred, directora financiera de la marca, reconoció que estos altos costos logísticos están anulando en gran medida los ahorros que habían logrado por aranceles más bajos este año.
Un mercado de flete aéreo sin alivio a la vista
Aunque el flete aéreo resuelve la urgencia del inventario, la estrategia es insostenible a largo plazo si las tarifas no ceden. Y todo indica que no lo harán.
El informe más reciente de la firma de inteligencia de carga Xeneta advierte que la guerra y la creciente demanda de envíos para construir infraestructura de inteligencia artificial mantendrán las tarifas elevadas durante este año.
«Las aerolíneas lucharán con uñas y dientes para evitar reducir las tarifas tan rápido como subieron», advirtió Niall van de Wouw, director de transporte aéreo de Xeneta. Según el experto, a las aerolíneas no les interesa bajar los precios rápidamente, aunque el mercado muestre una ligera tendencia a la baja frente al año anterior.
Para las empresas de comercio electrónico, el mensaje es claro: la agilidad en la cadena de suministro hoy exige un presupuesto mucho mayor para emergencias logísticas. Mientras los cuellos de botella marítimos no se resuelvan, el transporte aéreo seguirá siendo una solución costosa pero necesaria para no perder la temporada de ventas.
Con información de Modern Retail.



